En la Plaza General San Martín se realizó el acto protocolar por el 176° aniversario del paso a la inmortalidad del Libertador General José de San Martín. El intendente Gilberto Alegre destacó la vigencia de su pensamiento y llamó a superar las divisiones para construir una Argentina con mayor unidad, inclusión y oportunidades. “Las diferencias no pueden impedir que en un suelo tan grande y tan rico siga habiendo tanta pobreza”, sostuvo.
La Municipalidad de General Villegas llevó a cabo el acto protocolar conmemorativo por el 176° aniversario del paso a la inmortalidad del Libertador General José de San Martín. La ceremonia se desarrolló a las 14.30 horas en la plaza que lleva su nombre y fue presidida por el intendente Gilberto Alegre, acompañado por funcionarios municipales, concejales, consejeros escolares, autoridades educativas y policiales, Paula Siri y veteranos de Guerra de Malvinas, personal directivo y docente, alumnos de establecimientos escolares, representantes de entidades intermedias e instituciones y vecinos.
Ante la presencia de una importante cantidad de banderas de ceremonia, el intendente Gilberto Alegre y la inspectora Jefe Distrital, Susana Garat, izaron el Pabellón Nacional a media asta, acompañados por los Granaderos de la Patria, representados por alumnos de la Escuela Primaria N° 17 José de San Martín.
La medida sobre la bandera a media asta responde al Decreto Nacional N° 1021, de 1988, que establece que cada 17 de agosto las banderas argentinas permanecerán izadas a media asta entre las 14.30 y las 15.30 horas, como expresión de duelo por el fallecimiento del Libertador, ocurrido el 17 de agosto de 1850 a las 15 horas en Boulogne-sur-Mer, Francia.
Luego de entonar las estrofas del Himno Nacional Argentino, se realizó el Toque a Silencio en memoria del Padre de la Patria.
Seguidamente, se colocó la tradicional corona de laureles a los pies del busto de San Martín. Participaron del homenaje el intendente municipal; los presidentes de los distintos bloques del Concejo Deliberante, César Julián, Germán Polari y Mariana Dominici.
La ceremonia continuó con la Oración a la Patria, a cargo del presbítero Tomás Wargocki.
“El compromiso con la patria es una construcción colectiva”
Las palabras alusivas estuvieron a cargo de Fernando Pastor, director del nivel secundario del Instituto María Inmaculada, quien propuso recuperar la figura de San Martín y de Santa María Antonia de Paz y Figueroa, conocida como Mama Antula, como ejemplos de integridad, sacrificio y servicio.
En ese sentido, Pastor señaló que ambos referentes históricos compartieron una matriz de valores basada en “la perseverancia ante la adversidad, una fe coherente, la opción por los postergados y el desapego por las glorias terrenales”.
Al referirse al legado del Libertador, sostuvo: “San Martín no solo liberó medio continente con la fuerza de su espada y la lucidez de su estrategia militar. Lo hizo, fundamentalmente, con el poder de su integridad moral, su desprendimiento, su fe inquebrantable y su anhelo de libertad para los pueblos americanos”.
Asimismo, vinculó ese legado con la responsabilidad ciudadana en el presente: “Ambos entendieron que el compromiso con la patria es una construcción colectiva. Y hoy, frente a los desafíos del presente, el legado de ellos nos interpela de manera directa”.
Finalmente, llamó a que el homenaje trascienda la conmemoración y se traduzca en acciones cotidianas: “La patria se construye en el aula, en el trabajo honesto, en el respeto al prójimo, en la solidaridad con el que menos tiene”.
Alegre: “No es posible que nosotros homenajeemos a San Martín y sigamos peleándonos”
A continuación, el intendente Gilberto Alegre destacó la dimensión histórica y política del pensamiento sanmartiniano y sostuvo que recordar al Libertador implica también revisar las divisiones que atraviesan a la sociedad argentina.
Al iniciar su mensaje, Alegre puso el foco en el carácter excepcional de la gesta sanmartiniana y en la claridad de sus objetivos: “San Martín fue un hombre que, como decía quien me precedía en la palabra, no había nada que lo detuviera. Él tenía planteados sus objetivos muy claros, pero con un análisis político y militar que pocas veces se concebía”.
En esa línea, recordó la preparación del Ejército de los Andes y la dimensión estratégica del cruce cordillerano: “En las historias militares del mundo se estudia el cruce de los Andes como una de las epopeyas más grandes de la historia militar. Se enseña en Estados Unidos, en Francia”.
Para el intendente, sin embargo, la grandeza de San Martín no reside únicamente en sus victorias militares, sino en la concepción política que orientó su accionar. Al recordar su posición frente a las disputas internas y su defensa de la independencia, afirmó: “Seamos libres y lo demás no importa nada”.
Alegre sostuvo que esa perspectiva permite recuperar una enseñanza central para la Argentina actual: la necesidad de establecer prioridades comunes por encima de las disputas circunstanciales.
“San Martín tenía una concepción de la política muy amplia”, señaló, para luego advertir que la historia argentina está atravesada por enfrentamientos y dificultades para construir consensos: “Nuestra historia está llena de contradicciones”.
En ese punto, vinculó directamente el legado del Libertador con el presente y planteó que el homenaje debe ser también una oportunidad para reflexionar sobre las divisiones que persisten en la sociedad.
“Entonces, todas estas discusiones y esta falta de consensos, estas grietas que están abiertas todavía en nuestra patria, nos hacen pensar en San Martín. Pensemos en San Martín, refresquemos sus ideas y su memoria para encontrar el camino que él nos marcó”, expresó.
Y profundizó: “No es posible que nosotros homenajeemos a San Martín y sigamos peleándonos en función de ideas que no conducen a la unión de los argentinos para ser una patria mejor, que alcance para resolver nuestros problemas y que contenga a todos”.
El intendente también puso el acento en una de las problemáticas sociales que, a su entender, interpela con mayor fuerza al país: “Las diferencias no pueden impedir que en un suelo tan grande y tan rico siga habiendo tanta pobreza”.
Finalmente, sintetizó su mensaje en una convocatoria a recuperar la política como herramienta para alcanzar acuerdos y transformar la realidad, diferenciando esa lucha de cualquier forma de violencia: “En honor a San Martín debemos luchar para lograr la unidad, pero luchar no quiere decir con las armas, quiere decir con las ideas”.
“Y si logramos eso, honraremos de la mejor manera al general San Martín”, concluyó Alegre.
“Un legado que nunca termina”
Como parte del acto, alumnos del nivel primario del Instituto María Inmaculada realizaron la representación alusiva “Un legado que nunca termina”, una propuesta centrada en la figura de San Martín y en los valores que orientaron su vida: la valentía, la solidaridad, el respeto, la unidad, la fe y el amor.
La ceremonia finalizó con la interpretación de la Marcha de San Lorenzo y el izamiento de la Bandera Nacional, a cargo del intendente municipal, el secretario de Obras Públicas, Marcelo Elgue, y la secretaria de Desarrollo Social, Adriana Galliano.
De esta manera, la comunidad de General Villegas volvió a encontrarse para honrar la memoria del Padre de la Patria y, a partir de su legado, renovar una reflexión sobre la libertad, la unidad y la responsabilidad de construir una sociedad más justa e inclusiva.









































































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